LESIONES, MENTE Y EMOCIONES

 

Las lesiones es uno de los temas que más preocupa a los deportistas. La lesión deportiva tiene consecuencias negativas que superan claramente la salud física de los atletas, afectando a su bienestar psicológico, comprometiendo el equilibrio y la salud mental. De este modo síntomas psicológicos resultantes (miedo, ira, autoestima baja, tristeza, …) pueden tener un impacto significativo en la vida del atleta y contribuir a un mal seguimiento del tratamiento, una reducción del rendimiento deportivo en la fase de readaptación e incluso, provocar el abandono de la práctica del deporte.

Hay varios sistemas para clasificar las lesiones deportivas:

Por nivel de lesión: Leves, moderadas, graves, muy graves e invalidantes.

Por la causa de la lesión: Factores internos del atleta (factores médico-fisiológicos y psicológicos) de factores externos al atleta (entorno deportivo y comportamiento de otros).

Por el tipo de lesión: Agudas (disfunción que empieza a afectar a partir de un acontecimiento concreto que es reconocido próximo en tiempo) y crónicas (disfunción que está presente en el deportista y que viene afectando su funcionalidad deportiva a lo largo del tiempo).

¿Qué debemos tener en cuenta cuando nos lesionamos?

Primeramente, debemos tener clara la gravedad de la lesión, la causa de la lesión y el tipo de lesión. Cuánto mejor informados y asesorados estemos, más nos facilitará poder afrontar mejor la rehabilitación. Debemos partir de hechos reales y objetivos. A partir de esta información entran muchos elementos en juego en cuánto a cómo afrontar una lesión: actitud inicial frente al hecho de lesionarse, experiencia previa, entorno, percepción de control de la situación por parte del deportista,…

Dejar de entrenar y competir por culpa de una lesión puede ser una enorme fuente de ansiedad y a la larga y si la lesiones se repiten, puede a llegar a suponer problemas mayores en el estado psicológico del deportista. Según estudios, se destacan los siguientes cambios en la vida del deportista: cambios en la vida personal y familiar por la disminución de la posibilidad de realizar tareas cotidianas, interrupción o limitación de las actividades extradeportivas habituales como la asistencia al trabajo o al centro de estudios, y la alteración de variables psicológicas relacionadas con la lesión y que afectan al plano personal (irritabilidad, hostilidad, tristeza, pensamientos negativos, etc.). ¡Ojo con el efecto de las lesiones a nivel psicológico!

Podríamos decir que lo más importante para afrontar una lesión deportiva es la actitud que tengamos ante ella. Parece obvio que una actitud positiva ante la lesión nos va a facilitar el proceso de rehabilitación, readaptación y vuelta a la competición. Muy fácil de decir, no tanto hacerlo.

Los estudios corroboran que es clave para mejorar el proceso de recuperación de una lesión y la adherencia al tratamiento, el funcionamiento psicológico del deportista. Por lo tanto es importante un enfoque de la lesión a través de una motivación positiva, un diálogo saludable con uno mismo, un balance coste- beneficio favorable y una estructuración de objetivos a corto y medio plazo motivantes (muy importante, si no nos generaremos expectativas irreales, lo cual nos generará frustración). Si nos dan un plazo de recuperación de 4 semanas, debemos confiar en la gente que nos asesora y a priori, creer que van a ser estas 4 semanas y no que nos recuperaremos en 1 semana.

¿Cómo se deben trabajar las lesiones?

Cada lesión es un mundo, dejaros asesorar. No os cerréis puertas y buscad profesionales preparados y capacitados. Hay disciplinas extraordinarias como el M.A.T (Activación Muscular), que se deben dar a conocer para la rehabilitación de lesiones y sobretodo para la prevención de las mismas (yo estoy tratándome una fisura de peroné con M.A.T. y no salgo de mi asombro de lo bien que está funcionando el tratamiento). Pero, también deberíamos incluir al psicólogo del deporte para la rehabilitación de lesiones. Los estudios así lo demuestran. El psicólogo os puede ayudar acelerar el proceso de recuperación. Vuestra actitud frente a la lesión puede ser determinante para acelerar la rehabilitación y poder volver a practicar vuestro deporte favorito.

En el contexto de la prevención de la lesión, así como en el proceso de rehabilitación, readaptación y vuelta a la competición, el psicólogo del deporte puede jugar un papel muy importante. Debe facilitar el desarrollo de estrategias orientadas a la regulación emocional del deportista, así como de estrategias orientadas al proceso que puede ser controlado por el deportista, y no tanto a los resultados que, con frecuencia, son incontrolables, al menos de manera directa, por su parte. La regulación emocional se refiere al gran problema asociado a las lesiones, desde un punto de vista psicológico: el auto-control o control de las emociones (y el estrés que genera el hecho de lesionarse). Pensad en consultar al psicólogo del deporte si necesitáis asesoramiento para afrontar una lesión. Estaremos encantados en ayudaros.

Ernest Torras
Psicólogo del Deporte
Director en Runner’s Care

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